raquel molero psicologa

Raquel Molero Psicóloga

Raquel Molero psicóloga especialista en la Personalidad y el Trauma.
Dentro de esta especialidad trata a todo tipo de personas cuya personalidad esté teniendo problemas o dificultades en la regulación de las áreas afectivo-emocional, motivacional o de relación social con el resto de individuos

¿Por qué elegiste dedicarte a la psicología?
Creo que es una parte importante de nuestra salud que en la hasta el momento no se ha tenido muy en cuenta, reparamos en vez de prevenir y en nuestra cultura nos enseñan a anhelar siempre más de lo que tenemos, con lo que la insatisfacción se adueña muy frecuentemente de nuestras vidas. Desde niña la mente humana y lo que de ella se desprende ha sido objeto de mi admiración; el cómo las personas eran capaces de gestionar situaciones de un modo tan distinto; y el cómo algunas personas superaban adversidades de un modo admirable. Siempre quise saber cómo llegar a un equilibrio que permita a las personas disfrutar del momento en el que se encuentran, apreciar y vivir el presente aprendiendo a la vez a mejorar… y a eso es a lo que quise dedicarme.

¿Qué te ha aportado tu profesión?
Me ha aportado muchísimas cosas que me costaría resumir en un par de líneas. Me ha ayudado a crecer, a madurar, a valorar el momento y lo que tengo, a aprender a escuchar. Me ha ayudado muchísimo a creer en las personas y en su capacidad para ser y estar mejor día a día. Aprendo muchísimo de cada una de las personas a las que atiendo y creo que ahí está una de las partes más gratificantes de mi trabajo.

¿Qué es lo que más te gusta de ella?
¡No sé si sabría decir solo una cosa! Lo que más me gusta es la oportunidad que me brinda de estar en contacto con la gente, de ver cómo luchan y cómo evolucionan, de apoyarles y estar a su lado en ese proceso de mejora. Cada día encontramos historias muy complicadas y detrás de ellas hay personas con ganas de hacer una superación personal de las mismas que a mí me parece admirable.

¿Qué casos recuerdas especialmente?
Recuerdo a todas las personas que han pasado por mi consulta con un cariño especial. En cada caso me he implicado y ellos también lo han hecho; y eso ha dado buenos resultados que al final han resultado en un crecimiento para ambos. Podría sonreír pensando en la evolución de muchos de mis pacientes, en cómo han avanzado, crecido y trabajado mientras estaban en el proceso de terapia. Por supuesto ha habido y hay casos más especiales, pero prefiero reservarlos para mí.

 ¿Algún o algunos pacientes a los que hayas ayudado de los que te sientas más orgullosa?
Diría que me siento orgullosa de todo aquel que ha tenido la valentía y la fuerza de sentarse frente a una desconocida, abrirse y permitirse el espacio para cambiar. Todas y cada una de las personas a las que he visitado a lo largo de estos años tienen algo que admiro, ya sea por su capacidad de cambio, por su valentía, por sus ganas, su lucha, su fe en la mejora, por mirarse a sí mismas y ser capaces de pedir ayuda, por creer que las cosas podían ser mejores, por confiar en que otra persona podía ayudarles a ver un camino distinto, por la fe depositada, por el esfuerzo personal que supone una terapia… y creo que podría continuar durante horas.

 ¿En qué crees que debería mejorar la profesión?
La formación en Psicología es muy poco accesible. Sinceramente pienso que es uno de los elementos más esenciales y a la vez más poco accesibles a nivel económico. Es una profesión dura en este sentido pues la responsabilidad de formarte es muy elevada, pero los precios de la formación muchas veces resultan poco accesibles y no todo el mundo puede permitírselo. Creo que este es un aspecto que debería replantearse.

 ¿Por qué recomendarías a la gente visitar a un psicólogo? ¿Cuándo recomiendas que se te visite?
En cualquier momento en el que se sienta la necesidad de cambio, guía, mejora, nuevos objetivos, crecimiento personal…
Cualquier momento es bueno para venir, y en enfoque lo plantearemos desde el punto en el que se encuentre el paciente y según sus necesidades.
Muchas veces no podemos controlar los eventos vitales, pero permanecer de la mano con el sufrimiento es opcional.

¿Cuál es tu especialidad? ¿qué características tiene y a quien trata?
Mis especialidades son la Personalidad y el Trauma.
Dentro de esta especialidad tratamos a todo tipo de personas cuya personalidad esté teniendo problemas o dificultades en la regulación de las áreas afectivo-emocional, motivacional o de relación social con el resto de individuos. La desregulación en estas áreas acaba produciendo problemas como la ansiedad, la depresión y otro tipo de trastornos que es por lo que habitualmente consulta el paciente; aunque lo que trabajaremos es la base que sustenta a estos problemas, los genera y los mantiene.
La palabra trauma proviene del griego “herida”, así pues en el área de trauma trabajamos con aquellos eventos que has supuesto una amenaza al bienestar (o en algunos casos a la vida) de un individuo, que han sobrepasado sus respuestas de afrontamiento. Trabajamos con aquellas experiencias que han tenido como resultado determinados patrones de comportamiento que resultan disfuncionales, con aquellas experiencias que han sobrepasado las emociones de la persona y que han dado lugar a una serie de reacciones o patrones que no resultan útiles y que limitan la flexibilidad, la espontaneidad, y el mantenimiento de un estado saludable en su forma de relacionarse con ellos mismo y con su entorno.

¿Qué deberíamos tener en cuenta para elegir a un buen Psicólogo?
La recomendación de otras personas es una de las mejores vías. Si yo tuviera que buscar un psicólogo me fijaría también en su formación y en el equipo de personas con el que trabaja; pues considero que tener un buen equipo detrás es esencial, no trabajar solo y poder supervisar los casos con otros profesionales es una de las formas que más enriquecen el trabajo tanto del cliente como del terapeuta.

 ¿Dónde te ves de aquí a 5 años?
En 5 o 10 años me veo trabajando con mi equipo. ¡Ampliado, por supuesto! Me veo exactamente dónde estoy pero con una clínica mejorada y ampliada y por supuesto con mucha más experiencia y formación. ARA Psicología es un proyecto muy prometedor porque luchamos por un enfoque integrativo entre las diferentes disciplinas aportando al cliente una globalidad en su tratamiento. Trabajamos la problemática del cliente desde distintos ámbitos, y con distintos profesionales, lo que nos ayuda a trabajar de una forma mucho más amplia, teniendo en cuenta las diferentes necesidades de bienestar de nuestros clientes.
Creo que tenemos un enfoque muy prometedor, en el que luchamos por una comunicación transparente entre profesionales, por la formación la supervisión constante y el trabajo desde un enfoque multisiciplinar.

 ¿Si no te hubieses dedicado a la psicología a qué te hubieses dedicado?
Todas mis opciones pasaban por dedicarme a la psicología, creo que no me planteé en ningún momento nada más.
Si no pudiera ejercer la psicología creo que igualmente me dedicaría a algo relacionado con la conducta humana como la psiquiatría, la antropología, la criminología….. Pero mi primera opción será siempre la psicología!

 ¿Algo de la conducta humana que te fascine?
La capacidad de cambio, de lucha y de mejora.

¿Cómo percibe el ciudadano al profesional de la psicología, se puede hablar ya de la necesidad de un psicólogo de cabecera?
No sé si lo llamaría exactamente así; pero creo que todos en un momento dado tenemos cosas que podemos mejorar para hacer de nuestra vida un lugar mejor, dónde estar en paz con nosotros y con nuestro entorno. A mí me encanaría que pudiésemos dedicarnos a prevenir, enseñando a las personas a regularse en los distintos ámbitos vitales; pero la realidad es que la gente ya viene cuando los problemas están muy enquistados; supongo también por la dificultad de acceso económico a la terapia y porque aún existe cierto estigma social respecto a cuándo se debe solicitar ayuda y porqué.

¿Basta acabar la carrera y obtener el título o luego hay que especializarse según lo que se quiera hacer?
A mi parecer hay que especializarse. Además Psicología es una de esas profesiones dónde no puedes dejar de actualizarte y formarte. La formación es una herramienta necesaria, pues se une a nuestra responsabilidad moral de saber que trabajamos con personas y que debemos darles un servicio de calidad; cómo el que nos gustaría que recibieran nuestras personas más allegadas.

Noticias Relacionadas

Comments are closed

info@especialistasmagazine.com