daniel boyero psicologo

Daniel Boyero Psicólogo

Daniel Boyero psicólogo, trabaja los trastornos afectivos; es decir todo tipo de problemas de ansiedad y depresión. Le encanta el mundo de las adicciones; y en los últimos años ha ido descubriendo el mundo del crecimiento personal a través del coaching y de la terapia de parejas.

¿Por qué elegiste dedicarte a la psicología?
Siempre sentí mucha inquietud y curiosidad por saber más sobre la naturaleza humana. Pensaba que estudiar psicología era la mejor manera de comprender los problemas y dudas existenciales que en un momento u otro nos abordan en la vida.

¿Qué te ha aportado tu profesión?
El mejor y el mayor de los conocimientos, aquel que no se obtiene ni en los libros ni en las clases. Aquel que logras cuando escuchas atentamente a una persona y esta deposita su confianza en ti. Me ha ayudado también a reafirmarme en determinados valores como la empatía y la solidaridad y a reencontrar otros que creía perdidos como la paciencia y la serenidad.

 ¿Qué es lo que más te gusta de ella?
Construir un buen raport con el paciente/cliente y sobre todo tener el privilegio de ser un espectador en el cambio, el desarrollo y el crecimiento de las personas.

¿Qué casos recuerdas especialmente?
De todos tienes algo que aprender. Siempre tienes más cariño a unas personas que a otras pero posiblemente las que te generan más dificultades, no solo profesionales, también personales, te hacen crecer más. Es bueno cuestionarse.

 ¿Algún o algunos pacientes a los que hayas ayudado de los que te sientas más orgulloso?
Pacientes a los que sus adicciones les habían supuesto problemas a nivel económico, familiar o laboral. Ver como todo eso se reconstruye es increíble. Lo mismo en trastornos de ansiedad o depresión. Ver que parte de su vida se ha ido destruyendo y que poco a poco comienza a reconstruirse…es genial

¿En qué crees que debería mejorar la profesión?
Todavía existen muchos prejuicios respecto a los psicólogos. El cine no ha ayudado especialmente. Se transmite la idea de que nuestro trabajo lo puede hacer cualquiera ya que lo único que hacemos es escuchar medio dormidos lo que nos cuentan los pacientes. El otro sesgo es el de considerar que tienes que estar fatal o tener graves problemas psiquiátricos/psicológicos para acudir a nuestra consulta. Eso inhibe a muchas personas a la hora de buscar ayuda…cuantas veces hemos oído eso “no estoy tan mal, no necesito ayuda”, o “yo me conozco mejor que nadie”.

 ¿Por qué recomendarías a la gente visitar a un psicólogo?
Es una posibilidad de cuestionarse, de poner tu mundo patas arriba, de tomar conciencia de determinadas rutinas e inercias que no te están ayudando y asumir responsabilidades y compromisos contigo mismo. Es la oportunidad de adueñarte de tu vida.

¿Cuál es tu especialidad?
Me gusta mucho trabajar los trastornos afectivos; es decir todo tipo de problemas de ansiedad y depresión. Me encanta el mundo de las adicciones; y en los últimos años he ido descubriendo el mundo de crecimiento personal a través del coaching y de la terapia de parejas.

¿Qué características tiene y a quien trata?
Aunque me gusta mucho trabajar la conducta, a lo que más importancia le doy es a vivir con coherencia tu vida, descubrir tus valores, es decir aquello que realmente es importante en tu vida. También me gusta el trabajar el no estar enganchados a los pensamientos. Creemos que nosotros y lo que pensamos es lo mismo, y yo no estoy de acuerdo con esa impresión.
Principalmente trabajo con adultos, pero también con adolescentes y jóvenes adultos.

 ¿Quiénes han sido tus referentes profesionales?
Tengo en muy buena consideración a mis compañeras Raquel Molero y Laia Giménez. Me gusta mucho la terapia de aceptación y compromiso así que no me puedo olvidar de terapeutas tan fabulosos como Steven C. Hayes, Russ Harris, Carmen Luciano, Marisa Páez…

¿Hay alguna práctica que se haga habitualmente y que crees que es errónea?
En ocasiones somos demasiado intervencionistas. Volcamos nuestra subjetividad en los pacientes, y eso es algo que debemos controlar.

 ¿Qué le recomendarías a la gente para ser feliz?
Ser coherente consigo misma, con lo que para ella es importante.

 ¿Qué deberíamos tener en cuenta para elegir a un buen Psicólogo?
Bueno eso supongo que depende de cada persona. Yo creo que en nuestra profesión hay mucho teórico incapaz de establecer una relación tranquila y cordial con las personas que viene a consulta. Yo creo que debe sentir que exista un buen feeling terapeuta-paciente.

¿Qué virtudes te gusta encontrar en las personas?
La valentía. Me he dado cuenta de que la mayoría de las personas somos carentes de ella más de lo que nos pensamos. La libertad. Es una palabra maravillosa que con el tiempo hemos ido banalizando y confundiendo con otras como libertinaje o materialismo. Esta última es la mejor receta de antidepresivos que existe.

¿Dónde te ves de aquí a 5 años?
Trabajando donde estoy. Me considero un privilegiado por poder dedicarme a lo que me gusta cómo me gusta y rodeado de gente que me gusta.
Personalmente…construyendo una familia con mi mujer, viajar mucho, leer más, seguir pudiendo asistir a los conciertos de mis grupos de Rock favoritos…

¿Te ha costado alcanzar el reconocimiento profesional?
Barcelona es una ciudad competitiva, en el buen sentido de la palabra, en casi todos los sectores. La psicología no es una excepción. Aquí trabajan muchos de los mejores profesionales de España y de Europa, no hay que rasgarse las vestiduras si cuesta un poco al principio. Has de tener muy claro que tu trabajo no empieza y acaba con las sesiones. Hay que estar en constante formación, estudiando, haciendo talleres, leyendo, trabajando…

¿Si no te hubieses dedicado a la psicología a qué te hubieses dedicado?
La antropología es un campo fascinante; cada vez me parece que tiene más sentido ver la psicología y la antropología como una disciplina unitaria.
Siempre me ha encantado la historia, sobre todo la antigua, aquella donde empezó todo; Sumer, Mesopotamia, la Grecia heroica, los Hititas, Egipto…me fascina todo ello.

¿Cuándo recomiendas que se te visite?
Pues aunque parezca un caso extraño a mí me gustan mucho los viernes por la tarde y los sábados por la mañana. Nos hemos dejado los estreses y rapidez del trabajo en casa y las personas vienen más sosegadas a consulta. Me encantan esas franjas, pero cualquiera es buena, lo importante es la motivación.

 ¿Algo de la conducta humana que te fascine?
Me acuerdo mucho de un libro estupendo de Desmond Morris, El mono desnudo. En él describe al ser humano como lo que somos, monos. Rodeamos nuestros problemas y angustias desde una perspectiva intelectual y tecnológica pero en el fondo seguimos siendo esos monos primitivos que hace millones de años vivíamos en la sábana. Tuvimos que desarrollar la ansiedad para poder sobre vivir. Hoy es lo mismo, sólo ha cambiado el motivo del miedo; antes los depredadores, hoy nuestra sociedad con toda su complejidad. Tanto nuestra mente como nuestra conducta siguen creyendo que vivimos en la selva…y en cierta manera así es.

 La vida es cada vez más complicada, y la Psicología es una profesión que está cada vez más presente, ¿están ambas cosas relacionadas?
Sin duda. Hemos creado una sociedad que va a un ritmo frenético. Cuando nos estamos acostumbrando a determinados cambios ya nos hemos vuelto obsoletos porque ha ocurrido mil cosas más. Nos enfrentamos a desafíos a los que hasta ahora la sociedad no se había tenido que enfrentar. Vejez, jornadas laborales extenuantes, contaminación…y un largo etc. Aunque parezca sorprendente la tecnología no nos lo ha puesto tan fácil como creemos. Hemos ganado mucho pero también perdido un montón de cosas, como el vivir en el aquí y en el ahora, mayor espiritualidad, mayor y mejor comunión con la naturaleza…no es fácil el mundo en el que vivimos y el individuo se siente, en muchos casos anulado, perdido, con problemas y cuestiones existenciales que en lugar de afrontarlas las tapamos, para que no molesten, con un consumismo exagerado o con conductas adictivas, no sólo drogas.

 ¿Cómo percibe el ciudadano al profesional de la psicología, se puede hablar ya de la necesidad de un psicólogo de cabecera?
La posición del psicólogo ante la sociedad es contradictoria, por una parte existen los prejuicios y sesgos que comentamos anteriormente, y al mismo tiempo asistir al terapeuta, que no psicólogo, se ha convertido en algo cool, en algo de consumo rápido y superficial. Cada vez aparecen más pseudoterapias enfocadas hacia el éxito y la competitividad y lejos de ser beneficiosas, lo que logran es aumentar la inseguridad y frustración entre los pacientes. Se les hace sentir responsables de todo lo negativo que les ocurre en la vida y no siempre es así.

¿En qué ámbitos se solicita más al psicólogo y en que campos obtiene más éxito?
Sin duda la ansiedad y la depresión son las reinas. No obstante no dejan de ser síntomas de algo más profundo, de algo afecta lo más intimo y personal de la persona. Después vendrían adicciones y parejas. En muchos casos se le cambia el adjetivo pero el motivo es el mismo. A la hora del éxito terapéutico es más importante la actitud de paciente y terapeuta que el posible ámbito.

Hoy día parece que muchas otras profesiones quieren también abarcar el campo de las emociones, ¿la psicología es para los psicólogos o bien otras profesiones también pueden flirtear con la psicología?
Yo creo que hay varias disciplinas que cada vez van a ir más de la mano; disciplinas como psicología, sociología, antropología, filosofía o biología. Además están apareciendo multitud de orientaciones terapéuticas, muchas de ellas muy interesantes, que no tienen por qué ser exclusivas de la psicología; casos como la terapia Gestalt, biodescodificación, pnl, coaching…y un largo etc

¿Basta acabar la carrera y obtener el título o luego hay que especializarse según lo que se quiera hacer?
La carrera, en el mejor de los casos, te aporta una imagen general de la clínica, en ocasiones ni eso. Creo que de lo que utilizo cada día en mi trabajo la carrera me ha aportado un 1%…sin duda hay que especializarse, no necesariamente con másters o cursos, en ocasiones la inquietud y el deseo de aprender te lleva a formarte de una manera menos reglada y no menos interesante o útil.

 ¿Cuál va a ser el futuro o la evolución de la psicología?
Yo creo que el camino va a ser el de ser cada vez más integrativa; olvidarse un poco de la psicología y centrarte en que lo que estás realizando es psicoterapia y para ello puede haber multitud de disciplinas útiles y que pueden enriquecer a la propia psicología

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