causas depresión, desarrollo y tratamiento

Para intentar dar respuesta a algunas de las dudas que pueden surgir sobre el trastorno de la depresión, me gustaría hacer un pequeño resumen sobre los síntomas más comunes, algunas de sus posibles causas más generales y un esbozo del tratamiento recomendado, siempre teniendo en cuenta las diferencias y necesidades personales.

Primero de todo hay que tener en cuenta que la depresión es un trastorno muy complejo en el que pueden incidir multitud de causas, tener diferentes desarrollos y un variado tratamiento.

Sus síntomas podrían encajar con los siguientes:

  1. Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, casi cada día (p. ej., se siente triste o vacío, llanto…).
  2. Disminución acusada del interés o de la capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades, la mayor parte del día, casi cada día.
  3. Pérdida importante de peso sin hacer régimen o aumento de peso (p. ej., un cambio de más del 5 % del peso corporal en 1 mes), o pérdida o aumento del apetito casi cada día.
  4. Insomnio o hipersomnia casi cada día.
  5. Agitación o enlentecimiento psicomotores casi cada día.
  6. Fatiga o pérdida de energía casi cada día.
  7. Sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados (que pueden ser delirantes) casi cada día.
  8. Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión, casi cada día (ya sea una atribución subjetiva o una observación ajena).
  9. Pensamientos recurrentes de muerte (no sólo temor a la muerte), ideación suicida recurrente sin un plan específico o una tentativa de suicidio o un plan específico para suicidarse.

No se debe considerar esta lista como una lista cerrada, estos síntomas son considerados por el DSM-IV como los criterios diagnósticos a cumplir por un episodio depresivo mayor. Pero existen diferentes tipos de cuadros depresivos y no quiere decir que aunque sólo nos sintamos identificados con un par de estos síntomas no debamos considerarlo como importante y tratar de evitar que el problema vaya a más. Debemos preguntarnos que debemos cambiar para estar satisfechos con nuestra propia vida.

Algo que puede ayudar en el tratamiento es determinar la posible o posibles causas del estado anímico depresivo, Entre las principales podemos encontrar tanto factores genéticos, fisiológicos, personales como ambientales:

  • La presencia de antecedentes de depresión en el ámbito familiar cercano (padres y hermanos) incrementa en un 25-30% la probabilidad de sufrir depresión.
  • La aparición y cronificación de la depresión se ha relacionado especialmente con un descenso de los niveles de serotonina a nivel de las uniones neuronales. Por este motivo, en el tratamientode la depresión se emplea en ocasiones un grupo de fármacos, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, cuya función consiste precisamente en modificar los niveles de serotonina que se encuentran alterados en estos pacientes.
  • Se ha encontrado en las mujeres un porcentaje significativamente mayor de depresión que en hombres. La edad también es un factor influyente, la franja comprendida entre los 35 y los 45 años es la de mayor incidencia de depresiones. El embarazoy el posparto son etapas vitales de la mujer con un mayor riesgo de aparición de depresión debido a las alteraciones hormonales sufridas. También depende mucho de la educación que hayamos recibido y las estrategias de afrontamiento que hayamos desarrollado cada uno.

Una de las teorías que explica el proceso de la depresión trata de explicarla como una secuencia de perdida de reforzadores, lo que da lugar a la pérdida de motivación e interés en realizar actividades nuevas o cotidianas. Es decir, antes de entrar en este círculo vicioso realizábamos actividades que nos proporcionaban un reforzador, ya fuera pasárnoslo bien, sentirnos satisfechos, aprender algo nuevo, etc. pero llega un momento en que no sentimos que esos reforzadores sean suficientes, por tanto terminamos por pensar que no vale la pena llevar a cabo ningún tipo de actividad, esto produce mayor sensación de desgana e inapetencia.

Pero cualquier persona normal atraviesa momentos de vacío y desgana provocados por que las etapas acaban, los deseos se realizan, y porque abundan los fracasos, esto hace que cada día sea más difícil encontrar una motivación o el refuerzo que necesitamos para pensar que todo lo que hacemos merece la pena por algo.

En la mayoría de las ocasiones este estado de debilidad, atonía muscular, y falta de energía va de la mano con una auto agresión y desvalorización de su persona (“yo no valgo nada, lohago todo mal, no vale la pena intentarlo ya que no me va a salir bien, nadie me quiere, no me entienden, no me escuchan etc.)

Muchas veces creemos que una persona no puede cambiar, aun más cuando ya es demasiado mayor e incluso creemos que es muy difícil cambiar cuando se es pequeño, porque ya tenemos unas costumbres y manías, pero las personas estamos en continuo desarrollo, aprendiendo y modificando nuestra conducta sobre todo si somos conscientes de que el método que estamos utilizando no es el más adecuado para conseguir el fin que pretendemos.

Para modificar este comportamiento y sentirnos más felices con nuestra vida existen diferentes tratamientos que se pueden llevar a cabo para,en este caso, tratar de superar la depresión, lo mejor es combinarlos ya que cada uno se centra en diversos aspectos intervinientes en las causas de la depresión.

En primer lugar se debería empezar a trabajar con las técnicas conductuales, porque como he indicado más arriba, lo primero en lo que suele incidir la depresión es en la reducción de la actividad del sujeto, por ello es necesario empezar reestableciendo el nivel de funcionamiento que tenía el paciente antes de la depresiónpara reducir los niveles de apatía, pasividad y falta de gratificación y facilitar la evaluación empírica de los pensamientos automáticos. Entre algunas de las técnicas conductuales podemos encontrar la asignación de tareas graduales, esto consiste en fijar una meta, ya sea a corto o largo plazo, al principio es mejor que sea posible de conseguir en una o dos semanas para así ir viendo que las tareas llevadas a cabo tienen beneficios. La metas que nos planteemos deben ser sinceras, personales, realistas, divisibles y medibles, debemos establecer las tareas que hemos de llevar a cabo para conseguir la meta y ejecutar cada una en su tiempo establecido. Todo esto irá generando un nivel de activación determinado al fijar lo que hacer cada día para ir avanzando, lo que llevará a la satisfacción de haber conseguido lo que queríamos desde hace tiempo.

En segundo lugar cuando el sujeto se encuentre en un estado psicológico más activo y positivo, es el momento de intervenir con las técnicas cognitivas, es decir, aquellas utilizadas para analizar las formas de pensamiento del paciente.

Cuando nos encontramos en un estado depresivo nuestra autoestima disminuye, todo lo vemos de forma negativa y no conseguimos ver reforzadores en nada ni nadie, por ello es necesario  registrar esos errores de pensamiento que producimos cuando algo nos sale mal o cuando nos paramos a pensar sobre lo insatisfechos que estamos con nuestra vida. Después de registrar los pensamientos debemos analizarlos teniendo en cuenta si de verdad esa forma de pensar ha sido la correcta, para esto podemos utilizar tres filtros: ¿tengo evidencias razonables y reales de que lo que pienso sobre esa persona o situación es lo único posible, puede que se deba a otra circunstancia? ¿Es lo verdaderamente grave como para que me tome tanto tiempo en analizar esta situación? ¿Es este pensamiento útil para mí, me esta haciendo bien pensar así? El último filtro nunca lo superaremos por eso cuando lleguemos hasta ahí es el momento de replantearnos la situación y buscar alternativas de como podíamos verlo para que no nos afecte de manera tan negativa, es decir, reformular ese pensamiento.

Estas técnicas son sólo un ejemplo de como podríamos empezar un tratamiento para solventar la depresión, pero siempre es necesario llegar a la causa y tener un guía que nos vaya ayudando e indicando como debemos empezar, continuar y finalizar. Un psicólogo/a es el profesional adecuado para ayudarte a dirigir tus esfuerzos hacia la dirección correcta para sentirte mejor contigo mismo.

Es muy importante que se pida ayuda a tiempo, la depresión es una enfermedad que va en aumento y con un detrimento de la persona muy grande, desde lo personal hacia lo social,se aíslan y no aceptan fiestas, reuniones, no aceptan ser queridos, porque no se quieren, esto lleva como consecuencia a una gran baja de la autoestima.

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