¿Tan malo es el tabaco?

¿Tan malo es el tabaco?

Ante la avalancha de información que recomienda dejar de fumar, cabe preguntarse: ¿tan malo es el tabaco? Pues sí. Fumar está relacionado con varios tipos de cáncer (de cabeza y cuello, de pulmón, de vejiga urinaria, etc), con muchas enfermedades respiratorias y cardiovasculares y con el envejecimiento prematuro. De todos los factores de riesgo relacionados con el cáncer, el tabaco es el que está mejor establecido: el primer estudio que demostraba esta relación se publicó en 1950, de la mano de Doll y Hill (podéis encontrarlo en este enlace, en inglés), y todos los que aparecieron después -varios miles- no han hecho más que confirmarlo.

Tan malo es el cáncer pulmón

Imagen de unos pulmones afectados por cáncer

El tabaco es el único producto del mercado que cuando se utiliza según las recomendaciones de su fabricante, resulta perjudicial para la salud. ¿Qué significa eso? A cualquier cosa que compremos, podemos darle un “buen” o un “mal” uso: un cuchillo de cocina, un coche, etc. Su “buen” uso (el que aparece en las instrucciones) nos es de ayuda. Pues el tabaco, no hay manera de usarlo de forma útil. Es dañino en el 100% de los casos. Incluso cuando se mastica en lugar de fumarse, o aunque sólo se fume un cigarrillo al día.

Entre sus componentes se encuentran algunos conocidos, como la nicotina -que es lo que causa la dependencia- o el alquitrán -el mismo que se usa para asfaltar las calles-, y otros no tan conocidos como el mata-ratas, el cloruro de vinilo, el amoníaco, el butano, el arsénico, el insecticida o el Polonio-210 (radioactivo). Algunos de estos componentes no forman parte del tabaco: es la indústria tabacalera la que los añade, sabiendo que provocará la muerte de millones de personas (entre ellas muchos niños). Porque muchas de las personas que mueren por culpa del tabaco ni siquiera fuman: enferman al respirar el humo de otros.

Pero si el tabaco es legal es porque el gobierno gana dinero con él, con sus impuestos. Cierto. Durante el siglo XX. A principios de los 2000 se comprobó que por cada 100 euros que el Estado ingresaba con impuestos del tabaco, debía gastarse 125 euros en los costes sanitarios. Por eso en 2005 llegó la primer “ley anti-tabaco”, la que permitía que los locales decidieran si se podía fumar en ellos (calificada de “chapuza” en casi toda la Unión Europea). En 2011 entró en vigor la ley actual.

Y todo esto, ¿tiene arreglo? Sin duda. No fumes. Si todavía no has empezado, no lo hagas. Si ya eres fumador, déjalo. Hoy. Ahora. Pide ayuda a tu família y amigos, o a un médico, o a un psicólogo (que además te ayudará a hacerlo sin parches ni esprays). También puedes hacerlo con un libro. Notarás los primeros beneficios mañana mismo y, otros, a lo largo de los próximos días o meses.

El 31 de Mayo se celebra el Día Mundial sin Tabaco, pero cualquier día es bueno para comprometerse con la salud de uno mismo.

 

Joan Salvador Vilallonga (Psicooncólogo)

www.espaipsicosalut.net

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